El herbicida Roundup, ampliamente utilizado en la agricultura global, enfrenta un futuro incierto. Bayer, la empresa alemana que lo produce, ha señalado que podría cesar su producción debido a los crecientes costos legales asociados a demandas que alegan que el producto causa cáncer.
Una historia de litigios y pérdidas
Desde la adquisición de Monsanto en 2018, Bayer ha enfrentado más de 180,000 demandas relacionadas con Roundup, de las cuales ha resuelto aproximadamente 114,000, pagando alrededor de $10 mil millones en acuerdos. Sin embargo, aún quedan cerca de 67,000 casos pendientes, con una provisión adicional de $5.9 mil millones destinada a posibles resoluciones.
La situación se agravó recientemente cuando un jurado en Georgia, EE. UU., ordenó a Bayer pagar $2.1 mil millones a un demandante que afirmó que Roundup le causó cáncer.
Bayer busca protección legal
Ante esta avalancha de litigios, Bayer ha intensificado sus esfuerzos para obtener protecciones legales que limiten las demandas basadas en leyes estatales, argumentando que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) ha determinado que el glifosato, ingrediente activo de Roundup, no es carcinogénico.
La empresa ha solicitado al Tribunal Supremo de EE. UU. que intervenga en este asunto, buscando una resolución que podría poner fin a muchas de las demandas actuales y futuras.
Implicaciones para la agricultura colombiana
En Colombia, Roundup es una herramienta clave en la producción agrícola, especialmente en cultivos como el café, el maíz y la caña de azúcar. Un posible retiro del producto obligaría a los agricultores a buscar alternativas, lo que podría implicar mayores costos y desafíos en el control de malezas.
Es crucial que los productores colombianos se mantengan informados sobre esta situación y consideren estrategias para adaptarse a posibles cambios en la disponibilidad de herbicidas.



