En un país donde el fríjol es parte esencial de la dieta y la economía rural, la amenaza del cambio climático exige soluciones innovadoras. La Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (AGROSAVIA) lidera un proyecto que busca desarrollar variedades de fríjol tolerantes a la sequía, adaptadas a las condiciones del Caribe colombiano y otras regiones afectadas por la variabilidad climática.
Un cultivo clave para la seguridad alimentaria
Con más de 101.000 hectáreas sembradas, el fríjol es un cultivo fundamental para la agricultura familiar en Colombia. Su alto contenido proteico lo convierte en un alimento esencial para la seguridad alimentaria, especialmente en zonas rurales. Sin embargo, su producción se ve amenazada por fenómenos como la sequía y el aumento de las temperaturas nocturnas.
Investigación colaborativa y enfoque participativo
El proyecto, financiado por la iniciativa KolFACI y con el apoyo técnico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), se desarrolla en colaboración con comunidades campesinas e indígenas. A través de la selección participativa, los agricultores evalúan y eligen las variedades que mejor se adaptan a sus necesidades y preferencias.
En el Centro de Investigación Motilonia, se han identificado genotipos de fríjol con semillas grandes y alto contenido de minerales, que superan los promedios regionales de rendimiento. Estas variedades prometen ser una alternativa viable para los productores en zonas con baja disponibilidad hídrica.
Próximo evento en Palmira
AGROSAVIA invita a productores, técnicos y representantes del sector agropecuario al día de campo que se realizará el 8 de mayo de 2025 en el Centro de Investigación Palmira. Durante el evento, se presentarán los avances del proyecto y se realizará una degustación de las nuevas variedades de fríjol. Los interesados pueden inscribirse en el sitio web de AGROSAVIA.
Este esfuerzo conjunto entre ciencia y comunidad busca fortalecer la resiliencia del agro colombiano frente al cambio climático, asegurando la sostenibilidad de un cultivo vital para el país.



